Leer sin tomar notas:

Podría terminar aquí mi entrada de hoy pero no, quedaos y tomad nota, plis.

Si lees libros o artículos de no ficción es posible que alguna vez hayas subrayado una frase que te ha gustado, quizás hayas escrito en los márgenes, como yo he hecho mil veces, una exclamación, un «wow», una idea a la que te ha recordado el párrafo que estás leyendo o un corazoncito ♥ para esa frase que te ha calado hondo. Como ya he dicho varias veces, estas técnicas no sirven de mucho.

Estoy preparando un taller para amigos y amigas que están intersados en aprender cómo funciona el método Zettelkasten (el cual ya presenté en el blog aquí y aquí) y vuelvo a comprobar como prepararte para enseñar y explicar algo es la mejor forma de entenderlo en profundidad. Aquí una de las cosas más interesantes que he encontrado preparando este taller:

Escribir notas sirve para entrenar la habilidad de encontrar patrones, cuestionar las estructuras y los marcos que se usan y las distinciones que se hacen. Estos elementos son condición previa para acceder al pensamiento crítico y mirar más allá de las afirmaciones de un texto o discurso.

Para esto sirve tomar notas mientras lees. No se hace por gusto, o por ser buena estudiante, o por querer seguir una moda. Esto conecta muy bien con lo que escribí en esta entrada hace dos semanas:

«Escribir es, sin duda, la mejor herramienta para pensar, leer, aprender, comprender y generar ideas propias. Escribir notas acompaña al trabajo principal y, si se hace bien, lo complementa. Si quieres aprender algo a largo plazo, tienes que escribirlo. Si quieres entender algo realmente, tienes que traducirlo a tus propias palabras.»

Llevo una semana intentando averiguar cómo puedo escribir notas bibliográficas (las notas que resumen el contenido que lo que te llama la atención de un texto, es el paso previo a las notas permanentes) de manera eficaz e integrar este paso en mi flujo de trabajo al consumir contenido. Cómo no, el libro How to Take Smart Notes de Sönke Ahrens me da respuestas:

Tomar notas no es el objetivo de la lectura, así que intenta no hacer un proyecto de este ejercicio y no quedarte atascada en este paso: en el encontrar la aplicación perfecta, la libreta más bonita (hola, yo del pasado) y el método perfecto. La única característica indispensable de las notas que tomes sobre lo que lees es que tienen que ayudarte a llegar a tus propias conclusiones sobre lo que estás leyendo para traducir esto a tu conjunto de ideas, modelos mentales y teorías.

Aquí queda claro que no hay una forma ideal de tomar notas sobre lo que lees. Dependerá de tus conocimientos previos del tema, tu estado mental en el momento, tu habilidad para conectar ideas, de los modelos mentales y teorías que tengas a mano… lo que sí está claro es que la meta no es tomar estas notas, la meta es el paso siguiente: crear unidades de información (notas) que representen lo que has leído pero que estén separadas de su contexto, introducidas y traducidas a la realidad de TU contexto pero siendo fieles a la referencia de la que provienen (estas notas son las llamadas notas permanentes en el Zettelkasten).

Hay un pequeño problema. Si no tienes un objetivo, un marco, una o varias preguntas a las que estés buscando respuesta es muy probable que sientas que tomar notas es más una tarea tediosa que un ejercicio significativo e importante. Esto me ha pasado muy a menudo. Leerme un libro que me parece interesante pero sin hacerme preguntas mientras voy leyendo hace que sea improbable que tome notas. He «engullido» muchos libros de esta manera sin sacar nada después.

Es una pescadilla que se muerde la cola: si lees algo pero no tomas notas o escribes sobre ello, no tienes espacio para trabajar las preguntas que te van surgiendo porque no tienes ancho de banda suficiente en la mente para la actividad de pensar críticamente. Esto provoca que en general no surjan temas sobre los que te puedas hacer preguntas. No hay manera de formar un hábito de este tipo sin ponerse a ello, no es posible entender los mecanismos sin vivirlos.

Por eso decidí investigar sobre la lectura y la forma en la que leemos libros, lo que me viene rondando la mente ya unos meses, en esta entrada también escribí sobre ello (al menos sigo mis propios consejos y escribo sobre lo que leo, sería muy gracioso que os contara todo este rollo sin ponerlo en práctica).

Es gracioso porque aprendí a leer con cuatro años. Ahora, veintiséis después, parece un poco humillante tener que aprender a leer de nuevo. Pero no. Todo guay. Aunque me hubiese encantado recibir este libro en el club de lectura de la guardería, la verdad:

Cómo leer un libro de Morgimer J. Adler y Charles Van Doren (parece estar en español en pdf pinchando en la imagen, pero no sé cómo estará la traducción)

Adler y Van Doren presentan tres tipos de lectura con sus respectivas formas de tomar notas:

  • Lectura de inspección (notas estructurales): responde a las siguientes preguntas: ¿qué clase de libro es? ¿De qué trata? ¿Cuál es el orden estructural de la obra y que sigue el autor para desarrollar su concepción o comprensión del tema?
  • Lectura analítica (notas conceptuales): responde a preguntas acerca de la veracidad e importancia de la obra.
  • Lectura paralela (notas dialécticas): se exponen las respuestas que dan varias obras a un mismo tema.

Me ha sorprendido gratamente que este tipo de notas se pueden comparar casi directamente con los tres tipos de notas que se proponen en el Zettelkasten: las notas estructurales y conceptuales se corresponden a las notas bibliográficas del Zettelkasten y las notas dialécticas serían las notas permanentes. Esto es lo bueno de tener este marco tan valioso, que te dá algo a lo que agarrarte para ir comparando por ahí si te sirven otras cosas o no.

Conclusión

Al tomar notas mientras lees te vas dando cuenta de los huecos que tiene tu entendimiento sobre un tema. Escribir es el mejor autoexamen que le puedes hacer a tu comprensión. Escribir mientras lees no es el objetivo de la lectura, el objetivo es llegar a conclusiones traduciendo lo que consumes y llevándotelo a tu terreno. No intentes buscar el método perfecto para tomar notas, solo vas a conseguir mejorar tomando notas y no leyendo sobre tomar notas.

¿Has dejado ya de subrayar? ¿Tienes pensado empezar a escribir mientras lees? ¿Lo haces ya? Cuéntame en los comentarios 🙂

Escrito por:Guía Carmona

3 comentarios en “Para qué sirve tomar notas

  1. This very moment I’m trying to take notes about the novel The Master and Margarita. And it’s not that easy. I wonder if and how the principles (of How to Read a Book) can be used for fiction. Because fiction is usually not explicitly written to teach you something. But even if it’s not always the goal, you can of course learn a great deal. However, what these potential learnings could be often is a lot less clear in fiction that non-fiction.

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    1. Yes, totally I agree. I wonder why sometimes it is not encouraged to take fiction seriously as a source for other creative work. We are probably too inmersed in the non-fiction spectrum. RUN, Roman, run! While reading fiction, I tend to highlight sentences that speak to me and are beautifully written. I enjoy going through them later, there is something magical to it.

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